Angiología y cirugía vascular
Linfedema: la hinchazón que no baja por la noche
Una hinchazón que se mantiene, que deja marca del calcetín y que no cede al elevar la pierna no es retención de líquidos sin más. Tiene diagnóstico y tiene plan.
El linfedema es la acumulación de linfa en un brazo o en una pierna porque el sistema linfático no la drena al ritmo que debería. Puede aparecer después de una cirugía o de un tratamiento oncológico que haya afectado a los ganglios, después de infecciones repetidas, o por una alteración del propio sistema linfático. Se distingue del edema habitual en que no desaparece con el reposo nocturno, en que la piel se va engrosando y en que suele afectar a un solo lado. No se cura, pero se controla, y controlarlo pronto es lo que evita que el miembro siga aumentando y que aparezcan infecciones de repetición. En la consulta se explora el miembro, se mide, se busca la causa y se solicita el estudio complementario que haga falta antes de establecer el plan y su seguimiento.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de retener líquidos?
El edema por retención suele ser de las dos piernas y baja con el reposo nocturno. El linfedema se mantiene por la mañana, afecta casi siempre a un solo miembro y con el tiempo endurece la piel. Esa diferencia se establece en la exploración.
¿Se cura?
No, es una condición crónica, y cualquiera que prometa lo contrario está prometiendo lo que no puede dar. Lo que sí se hace es controlarlo: reducir el volumen del miembro, mantenerlo y prevenir las infecciones. Cuanto antes empieza el control, mejor se sostiene.
¿Puede aparecer años después de una operación?
Sí. Cuando se han retirado o irradiado ganglios, el linfedema puede tardar meses o años en manifestarse. Si un brazo o una pierna empiezan a hincharse tras un antecedente así, conviene valorarlo pronto.
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