Medicina estética
Tratamiento de rosácea
Enrojecimiento que no se va, brotes que vuelven y capilares visibles en mejillas y nariz. La rosácea se controla, y el control empieza por saber qué la dispara.
La rosácea es una afección crónica de la piel de la cara que cursa en brotes, de modo que el objetivo no es hacerla desaparecer de una vez sino mantenerla tranquila. El plan sale de la consulta y combina lo que se hace en cabina con los cuidados diarios y con los desencadenantes de cada persona, que casi nunca son los mismos.
Preguntas frecuentes
¿La rosácea se cura?
Es crónica, así que se habla de control y no de curación. Bien llevada pasa largas temporadas sin dar la cara, y ese es el objetivo realista que planteamos en consulta.
¿En cuántas sesiones se ve algo?
Depende del punto de partida y del tipo de rosácea. Se valora en la primera consulta, y si el caso necesita otro enfoque te lo decimos antes de empezar.
¿Puedo seguir usando mi crema de siempre?
Conviene revisarla. Buena parte de los brotes se sostienen sobre cosmética que irrita sin que la persona lo relacione, así que la rutina forma parte de la valoración.
Casos de la clínica
Tratamiento de rosácea: antes y después
Fotografías de la propia clínica, tomadas antes del tratamiento y una vez pasado.

Fotografías de pacientes de la clínica, cedidas por ella. En ninguna se reconoce a la persona: los ojos van cubiertos, o quedan fuera del encuadre. Cada caso es distinto: el resultado depende del diagnóstico, del punto de partida y del seguimiento posterior, y por eso se valora siempre en consulta antes de proponer nada.
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